La situación de partida
Facturas, albaranes y expedientes llegaban en formatos y canales distintos. El equipo debía identificar cada documento, copiar campos, comprobar importes y localizar el expediente correspondiente antes de poder avanzar.
La carga manual aumentaba con el volumen, pero la automatización sin controles podía trasladar errores más deprisa. El diagnóstico separó documentos repetitivos de casos dudosos y definió qué datos son críticos, cuáles admiten extracción automática y cuándo una persona debe intervenir.


