La situación de partida
El pedido entraba por la tienda, pero la disponibilidad se comprobaba en otro sistema y la preparación dependía de traslados manuales. Un producto agotado, una devolución o un cambio de precio multiplicaba las comprobaciones y podía llegar tarde al equipo que atendía al cliente.
El problema no era solo técnico: cada área veía una parte del pedido y nadie disponía de una secuencia completa y fiable desde la compra hasta el cierre. El análisis partió de ese recorrido, identificando datos repetidos, esperas y puntos donde una incidencia podía convertirse en una mala experiencia de compra.


